"DE ADORACIÓN"

DE ADORACIÓN
Cada que tu tarde roja se hunde en el agua
Recuerda la sangre vertida que selló tu libertad
Tarde de rojo parecido al que a veces sangran mis heridas de amor por ti,
Cartagena dama.
Recordar tus luchas envanece
Los tiempos en que hasta ancianos tiraron sus bastones para empuñar tu espada
Hace dos siglos fue
Desde entonces las murallas esperan de pie para derrotar a tus contrarios
Magníficas como una pintura bellamente encuadrada
Desde aquel noviembre —hace dos siglos— un barco llega a puerto cada día
Para humedecer tus esperanzas
Y dos veces al mes la luna heroica se tensa sobre el cielo semejante a un arco
Lista para contener a tu enemigo
Desde entonces la ciudad no se arrodilla
Continúa su renombre, su riqueza, desde ese tiempo en libertad
Yo en cambio me arrodilló ante ti, Cartagena, y ante Dios que sabe cuánto te quiero.
En veces llegan nubes oscurecidas pero cargadas de tinta para alargar tu grande historia
Aquí, donde el tiempo parece suspendido
Donde se siente vivir en el cuadro de alguno de tus maestros eximios.
Toda grandeza es menor que tú
Y las lágrimas de nostalgia que vierte aquel que te conoce
Amanecen en tus flores mañaneras que aparentan tocadas de rocío.
Eres mi novia y lejos de ti cuán inacabable es el día
Entonces mis ojos se llenan de llanto de pura adoración
Soy tu amor
Tú jamás la novia de un andarín
Yo siempre estaré aquí
Por el tiempo con más blanco en mis cabellos
Como más engrandecido este amor por ti
Cartagena: tan difícil fue encontrarte que imposible sería despedirme.
HERNÁN URBINA JOIRO
Cartagena de Indias, 23 de abril de 2011.
- blog de hernan.urbina.joiro
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