Enviado por hernan.urbina.joiro el Mié, 2008/09/24 - 11:44

Primera sede del Colegio Gabriela Mistral (San Juan del Cesar, Colombia).
Las reminiscencias de un colegio que se dedica a enseñar la curiosidad puede importarle poco a los líderes que apuestan al cientifismo y a ilusiones tecnológicas en sus planes educativos; líderes que parecen desechar que la calidad en educación reside en la calidad de los profesores, en los hombres y mujeres que hacen la diferencia entre un alumno con información y otro con conocimiento, en los maestros que hoy lidian con el facilismo tecnológico y la cultura audiovisual que, aún con sus favores, amenaza en diversas formas la lectura, la atención, los procesos de aprendizaje. Estas reminiscencias de un colegio de provincia están escritas para aquellos que se interesan en la noción de "humanidad" en la enseñanza,
Enviado por hernan.urbina.joiro el Jue, 2012/05/31 - 11:00

Antiguo grabado de un educador griego.
"Todos somos educadores y la calidad de la educación la tendremos que mejorar entre todos".
*Texto enviado al I Congreso Iberoamericano y IV Nacional por una Educación de Calidad, en Cartagena de Indias, 26 de octubre de 2011.
Enviado por hernan.urbina.joiro el Mié, 2011/07/27 - 14:48

Académico Juan Mendoza Vega
Si el nuevo partidario de lo humano o nuevo humanista es capaz de enseñar ese postulado del doctor Mendoza Vega en griego o en latín no estaría mal, si los demás le logran entender, porque lo primordial es que logre comunicarlo efectivamente, porque un nuevo partidario de lo humano o nuevo humanista es sinónimo de buen educador —como Mendoza Vega—, no de predicador ni de ideólogo; un nuevo partidario de lo humano es más bien un equivalente a inspirador.
Enviado por hernan.urbina.joiro el Dom, 2008/06/01 - 00:00

La Conferencia Latinoamericana de Educación Superior que se reunió en Cartagena llevará sus planes decenales a Europa, por donde hace mucho superaron los lastres que aquí impiden decidir los asuntos definitivos e interesarse vivamente en la administración pública, en "la polis" al decir de los griegos, y no seguir siendo –por desinteresados en "la polis"– lo que ellos denominaban: idiotés. En esto hay poco para enseñarles a los europeos, que cuentan con una herramienta educativa inestimable, y que bien podrían traerse nuestros ministros en la maleta.