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LA TOLERANCIA COMO PROYECTO DE VIDA |
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Apartes de la presentación del maestro y amigo, doctor Antonio Iglesias Gamarra, como Miembro Honorario de la Academia de Medicina de Cartagena.
27 de mayo de 2010.
Un hombre como Antonio Iglesias, un pregonero de la palabra tolerancia en cada uno de sus quehaceres, recuerda a Erasmo, el gran hombre del Renacimiento que en su tiempo escribió: “La guerra es dulce para quienes no la han vivido”.
El área de mayor interés investigativo del doctor Iglesias son las enfermedades autoinmunes y ello tiene una profunda significación incluso en lo cotidiano: al doctor Antonio Iglesias le conmueven por igual los fenómenos que atañen a los problemas de tolerancia entre las células humanas y de los modelos en animales, tal como lo conmueven los problemas que afectan la fraternidad en nuestra sociedad.
Él supo desde muy temprano que uno de los pilares de la biología —si no es el pilar por excelencia— es aquel que indica que siempre se rechaza todo aquello que se percibe como «distinto». El comprendió hace mucho que esa es la base de la inmunidad contra las infecciones y los tumores, pero también es la causa de las enfermedades que nos ocasionan nuestras propias defensas —enfermedades autoinmunes—, al confundirnos nuestras mismas células guardianes con un enemigo, y también supo que esa es a menudo la causa de las guerras entre seres humanos cuando se perciben de un momento a otro como nuevas amenazas.
Pero, igual ha sido uno de esos hombres que hacen notar a los demás que siempre se ha podido dejar de reaccionar contra eso que amenaza, aunque, de veras, eso que entraña peligro siga teniendo su naturaleza invariable. El sigue enseñando que es posible, pues, adquirir tolerancia a eso que no tolerábamos y que esto no tiene que significar indiferencia o desdén, sino justamente lo que la expresión tolerancia indica: dejar de ser sectario, saber más, conocer otras significaciones acerca de eso que asusta o que cambió de forma inquietante.
Por supuesto, siempre tendemos a cambiar, a ser algo diferentes, lo que es una fortuna, puesto que, si no hubiera diferencias, no habría lucha, ni deseo de vivir. Esto bien lo sabe Antonio Iglesias, quien sabe también que por ese hecho de tender a cambiar todo el tiempo siempre surgen nuevas separaciones y distancias entre nosotros, y que hay que hacer esfuerzos permanentes por tolerar. Tolerancia es otro ideal humano, pero un ideal que con sólo buscarlo ya se hace posible. Como en el caso de Erasmo, para Antonio Iglesias la tolerancia es un proyecto de vida.
Bienvenido doctor Antonio Iglesias a la Academia de Medicina de Cartagena. |